-Preludio.-
…Jefatura general de policía de Konoha…
En uno de los despacho de la jefatura de policía se encontraban varios hombres reunidos, inquietos por lo que se le comunicaría en esa repentina junta.
– Señores, le presento al hijo del fallecido presidente y actual presidente del País del Fuego, Asuma Sarutobi, que ha sido asignado hace pocas horas tras conocerse el asesinato de su padre, el señor Hiruzen Sarutobi. – Presentó un hombre con una mascara que ocultaba mitad de su rostro. – Se encuentra aquí, no sólo para conocer a las personas que llevarán el caso del asesinato del anterior presidente y familiar directo, sino también para conocer las pistas de los posibles sospechosos del delito y las hipótesis con más concordancia de lo sucedido y motivación del crimen.
Asuma es un hombre alto de pelo negro, color que compartía con su ojos. Tenía una barba espesa y vestía un traje negro con una corbata roja, al igual que el pañuelo en el ojal del bolsillo de su traje.
Asuma se adelantó fumando uno de sus cigarrillos, que apagó sin ningún reparo sobre la mesa del despacho, observando a todos las personas ante él, quienes habían hecho una reverencia después de escuchar la presentación.
– Disculpe mi impertinencia, comandante Baki pero dudo mucho que toda esta gente estén trabajando en el caso. – Habló Asuma mirando al hombre que lo había presentado anteriormente.
– Tiene razón, señor presidente. – Afirmó con una sonrisa Baki. – Por favor, déjeme informarle que he pensado que podría conocer a los agentes que estarán a su lado, para protección y seguridad. Como comprenderá, después de lo ocurrido no se desea que el nuevo presidente corra con la misma suerte, señor. – Comunicó con una sonrisa antes de proseguir escuchando un suspiró de parte de Asuma. – Genma, Kotetsu, Hayate e Izumo. – Cuatro morenos dieron un paso al frente. – Ellos serán sus guardas espaldas, presidente Sautobi. – Declaró Baki señalando a los hombres y viendo como el presidente asentía con la cabeza. – Por favor señores, hagan el favor de esperar fuera al señor presidente. – Ordenó para ver como los hombre volvían a hacer una reverencia antes de salir de la habitación. – Estos dos hombres son los encargados del caso por el asesinato del anterior presidente.
– Esta vez señaló a un hombre castaño con una coleta alta. Ojos negros y una cicatriz horizontal que atravesaba su tabique nasal sobre su piel morena. El otro hombre era un moreno de piel blanca que tenía un gorro de lana negro y ojos oscuros.
– El es Iruka Umino. – Descubrió la identidad del castaño que inmediatamente hizo una reverencia. – Y Shisui Uchiha. – Al igual que su compañero al oír su nombre, también hizo una reverencia.
– Bien, ya que se han acabado las presentaciones. Quisiera saber si hay alguna prueba, pista o lo que sea que indique a un sospecho concreto como el asesino de mi padre. – Exigió saber Asuma mientras encendía otro cigarrillo.
– No es un hombre paciente como su padre, ¿cierto? Pero bueno, eso no es lo importante ahora, señor Sarutobi. – Mencionó Baki mientras hacía una señal a los dos hombres. – Por favor, mostradle al presidente lo que tenéis. – Ordenó mirando a los agentes que asintieron.
– En principio hemos encontrado algunos testigos que describen haber visto a tres hombre uno de ellos, un anciano. Que se dirigieron al despacho de la víctima y salieron del lugar del crimen. Por supuesto, la aparición de estos individuos por la zona coincide con las horas de la muerte del presidente Hiruzen Sarutobi. – Comenzó a dar el informe Iruka mientras le acercaba unas hojas de papel al comisario que después de echarle una ojeada se las entregó al hombre con barba. – Eso son los retratos que hemos podido recrear con la descripción de los testigos. – El castaño vio como Asuma se detenía para ver uno de los retratos en particular. – Por supuesto, hemos intentado buscar a las personas con ese aspecto y hemos encontrado que las características dadas por los testigos del hombre de edad avanzada coincide, de la hasta hace poco, fue presidente del extinto organismo de Raíz. No hemos logrado mucha información sobre Raíz salvo a que era un organismo apoyado por el gobierno dedicado a la investigación científica cuya sede estaba en Isla Luna pero esta sido objetivo de un ataque terrorista, por lo que no podemos ir al lugar u obtener más información sobre Raíz. – Afirmó observando como el presidente apretaba con fuerza el papel.
– Lo conozco. – Reveló Asuma. – Lo he visto en más de una ocasión en reuniones pero jamás imaginé que este hombre estuviese implicado o fuese capaz de hacer algo así y mucho menos cuando mi padre hablaba de él como si se tratase de su propio hermano. – Comentó. – Se llama Danzou, Danzou Ne. Era el director de Raíz pero como su proyecto científico no tenía sentido y tampoco obtenía resultados, mi padre decidió deshacer el organismo, ya que se estaban ocasionando demasiados gastos y ningún beneficio para el país proveniente de esta organización. Incluso, pensaba nombrarlo delegado de la comunidad científica*. – Argumentó para dejar los papeles en la mesa del despacho y dar una fuerte calada a su cigarro. – Pero como comprenderéis esto no son pruebas suficientes para acusarlo por el asesinato de mi padre. – Confirmó Sarutobi encendiendo otro cigarrillo, después de apagar el anterior en la mesa como había hecho en un principio, mientras los presentes asentía.
– Somos consciente de eso, señor presidente pero permita que continúen. – Pidió Baki.
– También hemos confiscado los videos de las cámara de seguridad e investigado para saber si habían capturado alguna imagen del asesino del anterior presidente, así como las instalaciones para saber el por qué el botón de alarma no funcionó. – Dijo Iruka.
– El cable de la alarma había sido cortado cerca del despacho presidencial y curiosamente, los videos dejaron de funcionar durante las horas de los hechos, unos veinte o treinta minutos, tiempo suficiente para ejecutar un homicidio.– El Uchiha hizo una pequeña pausa antes de proseguir. – Minutos que coinciden con el fallecimiento de la víctima y que coincide con la hora expuesta de cuando sucedió, según el informe forense. – Declaró Shisui acercándose a un pequeño televisor con video e introduciendo una película. – No obstante, una de las cámaras del pasaje que enfocaba al pasillo principal captó una imagen en el que podemos ver el rostro de las personas que, obligatoriamente, tuvieron que cruzar para poder llegar al despacho presidencial.
Shisui había accionado el vídeo para ver la grabación y Asuma prestó toda su atención a lo mostrado, en el video de seguridad aparecía la figura de tres hombres junto a la fecha y hora del día que había sucedido el trágico suceso.
– ¡Es una porquería! No se ve quienes son esas personas. – Escupió Asuma terminando su cigarrillo con el entrecejo fruncido. – Tan solo coincide la fecha y la hora.
– Es cierto que no se ve quienes son con claridad, debido a la distancia pero… – Prosiguió hablando Shisui mientras conectaba un ordenado portátil al video en el que también se reprodujo las imágenes. – Fíjese, ahora aumentamos el zoom de los rostros captado por la cámara de seguridad. – Terminó mostrándole la pantalla del ordenador mientras acercaba la imagen y aparecía la nítida imagen de las tres personas.
Asuma endureció su rostro antes de poder hablar debido a las identidades de las personas que aparecían.
– Realmente, fue ese maldito viejo el que asesinó a mi padre. – Gruñó el actual presidente del país para después clavar sus severos ojos en los tres hombres frente a él. – Quiero que encuentren a ese hombre, vivo o muerto, pero quiero ver la cara del infeliz que tuvo la sangre fría de matar al hombre que lo consideraba un amigo, casi como un hermano. – Habló con dureza antes de abandonar el despacho de un portazo que consiguió agrietar el cristal de la puerta.
– Ya habéis oído las órdenes que tenéis que seguir y aquí tenéis el expediente registrado por el gobierno sobre Danzou. – Confirmó el comisario al mismo tiempo que le entregaba una carpeta de cartón amarilla llena de papeles.
… Casa oculta bajo el puente Cry ~ Konoha…
Naruto se encontraba sentado sobre la cama de la habitación y entre sus piernas estaba Sasuke, sentado con su espalda apoyada sobre el pecho del rubio.
El Uzumaki acariciaba el vientre del moreno donde estaba creciendo su hijo o hija mientras besaba el blanco cuello del Uchiha.
El moreno estaba tarareando una cancioncilla, sintiendo las agradables caricias de su novio y los suaves labios que recorrían con calidez su cuello, haciéndolo estremecer placenteramente.
– Naruto. – Llamó el elemental dejado de tararear y escuchando un gruñido de su pareja que indicaba que lo estaba escuchando. – ¿Crees qué conseguirán encontrar donde está ese chico?. – Preguntó cogiendo las manos que se movían sobre su estómago. – Sé que tienes que ir con ellos y que al parecer no le caigo bien aunque él tampoco me cae bien a mí pero yo quiero ir contigo. Sé que no soportaría estar lejos de ti, algo dentro de mí no quiere separarse de tu lado, es como una especie de presentimiento de que realmente morirás si no estoy contigo. – Habló con voz afligida el Uchiha.
– Sasuke. – Murmuró el rubio con preocupación y tristeza.
– Por favor, no me dejes. Recuerda que me prometiste que no te irías sin mí. – Le recordó para darse la vuelta y abrazarse a su pareja. – Recuerda que me prometiste el no volver a separarte de mí.
– No te dejaré, Sasuke. No olvido lo que te prometí y no pienso dejarte atrás. – Afirmó el de hombre de ojos azules. – Quiero que me prometas algo. – Advirtió el quinetico. – No quiero que te separes de mi lado, sólo si te pido que huyas, lo hagas y no te expongas en peligro. Promete que si las cosas se vuelven muy feas, correrás todo lo rápido que tus piernas puedan y no mires atrás o te detengas por mi causa. Prométemelo, por favor. – Pidió abrazando el cuerpo de su compañero.
– No puedo, no puedo prometerte eso. – Susurró Sasuke. – Te amo y sé que no seré capaz de dejarte atrás.
– Yo también te amo, Sasuke, pero si te sucede algo, no podría dejar de culparme. Si ocurre algo con el bebé yo… – Confesó Naruto tragando saliva con rudeza. – Ahora las cosas están muy mal. Incluso, podría generarse un exterminio hacia nosotros. Hacia las personas que tenemos algún don. – Reveló con recelo a sus palabras.
– Entonces, vive y no te dejes morir para que puedas protegerme. A mí y él o ella. – Exigió el chico de ojos negros mirando a su novio a la cara. – No dejes que se cumpla la profecía de Moegi. Cambiemos ese futuro. – Sugirió acariciando el rostro de compañero.
– En todo este tiempo no he dejado de hacerlo, Sasuke. – Naruto acarició el blanco rostro del chico frente suyo. – Y créeme cuando te digo que lucharé para no caer muerto y seguir a tu lado hasta el final. – Terminó para besar con pasión al Uchiha que respondió de la misma manera.
…Mansión Hyuuga ~ Konoha…
Hizashi, junto a un sirviente había, entrado a la habitación de su hijo para encontrarlo sobre el colchón de su cama durmiendo profundamente y como Hinata dormía en el enmoquetado piso frente al espejo.
Podía percibir con sus ojos como la chica estaba prácticamente desnuda ya que las telas trasparentes no dejaban nada a la imaginación, mostrando las curvas de su cuerpo.
– Llevad a Hinata-sama a su alcoba y vestidla para el evento. – Ordenó Hizashi mirando como el cuarto estaba decorado con velas aromáticas e inciensos, conociendo cual había sido la función de que esos objetos estuvieran ahí.
Los sirvientes cogieron a la chica y la sacaron de la alcoba mientras que él, se acercó a su hijo. Hizashi se quedó viendo por unos minutos a su vástago tan parecido a él, tan parecido a su hermano.
–Neji. – Llamó consiguiendo su propósito de despertar al chico. – Levanta y date una ducha, Hiashi-sama ha ordenado que hoy ha concluido tu compromiso. Va a realizarse tu unión con Hinata-sama. – Informó el padre viendo como el hijo asentía para meterse en el baño sin siquiera cuestionar la orden.
…~…
Había pasado una hora desde que Hizashi fuera a buscar a su hijo y ahí se encontraban en la capilla privada, en el interior de la mansión, esperando la llegada de la novia.
Neji, como indicaba la tradición de su clan, vestía un hermoso traje blanco con un flor blanca en el ojal de la americana de su traje. Todos los presentes iban vestido de blanco, como regía la costumbre de su clan.
Neji volvió a mirar la entrada por la que debía aparecer Hinata, escuchando como a su lado su padre tosía, advirtiéndole que se comportase y fuese paciente.
Hacía ya quince minutos en espera de la novia pero pronto, se le olvidó toda su inquietud. Incluso, el mundo a su alrededor pareció desaparecer al ver como entraba, acompañada de música y sosteniendo la mano de su padre, Hinata* en la capilla.
La mujer tenía su cabello negro recogido, con pequeñas flores blancas esparcidas en su pelo y el velo de trasparecía blanca cubría su rostro, levemente maquillado en tonos suaves.
Tenía un hermoso vestido blanco, ajustado a su cuerpo, pero que a partir de sus rodillas se desplegaba dándole vuelo y movilidad a sus piernas. La tela del vestido estaba bordada con hilos de plata y oro que formaban flores.
Unos hermosos y sencillas zapatillas de tacón con una pulsera del mismo zapato que rodeaba sus delicados tobillos se dejaban ver a cada paso que Hinata daba.
La joven iba apoyándose en el cuerpo de su padre, con la mirada en el suelo, que levantó cuando su padre la dejó al lado del hombre que iba a ser su esposo, el cuál la ayudó a sostenerse de pie porque aun no podía caminar bien sin la ayuda de su muleta.
La boda transcurrió con tranquilidad y la pareja no sólo disfrutó de su banquete sino que también, ahora, compartían una habitación pero antes de retirarse a su alcoba su líder se acercó para dejarle una misión muy concreta, que sin duda le sorprendió a Neji pero que cumpliría para compensar todos sus fracasos y la muerte de Hanabi. Sin mencionar, que estaría más que encantado de cumplir aquella misión con su reciente esposa.
…Entrada de la ciudad de La Taza ~ País del Té…
– “Konoha está pasando por un periodo trágico. El presidente Sarutobi del País del Fuego ha sido asesinado en su despacho con un arma de fuego. La policía se está haciendo cargo del caso y actualmente, tienen un sospechoso debido a que una de las cámaras de seguridad que estaba en el pasillo revela la identidad del posible asesino antes de entrar al despacho, concordando con la hora en que el señor, Hiruzen Sarutobi, fue asesinado…” – La radio fue apagada por dueño de la caravana.
– ¡Vaya! cuantas casualidades, ¿no crees, ratoncito?. – Habló rompiendo el silencio Suiguetsu mientras conducía. – Primero, el gobierno decide deshacerse de Raíz. Luego, CING es destruido por un supuesto ataque terrorista y ahora, la muerte del presidente del País del Fuego a manos de un misterioso y torpe criminal. – Enumeró el hombre de ojos violetas con una enorme sonrisa pero siguió, sin oír respuesta del chico a su lado. – ¿No crees qué Danzou está demasiado involucrado en esto? Tenemos suerte de haber dejado Konoha a tiempo. – Comentó para estirar su mano y acariciar la rodilla del chico que apartó su mano de un manotazo.
– ¡DÉJAME EN PAZ!. – Gritó Sai. – No quiero saber nada de tus suposiciones o lo que opines de Raíz o de… – Pero antes de poder decir aquel nombre Sai sintió como un nudo invisible se formaba y estrangulaba su garganta, impidiéndole pronunciar aquella palabra.
– Padre. – Fue el morfo quién la pronunció por el otro hombre, recibiendo una mirada penetrante de parte del paliducho. – Si te preguntas como es que sé tal hecho, y por lo que puedo ver, también tu secreto. Es porque te he estado observando desde hace mucho tiempo. – Reveló el de ojos violetas. – Se que tu padre es Danzou, al igual que tu madre es Mikoto Honda, o ese es su nombre de soltera. – Miró al chico a su lado que estaba completamente sorprendido porque él supiese la verdad. – También sé que tú eres producto de una de las numerosas violaciones de tu padre hacia tu madre, hasta que ella consiguió escapar de CING para reunirse con su marido y tu hermano mayor. – Habló sonriente.
– ¡CÁLLATE! ¡NO QUIERO SABER NADA DE ESAS PERSONAS O DE LO QUE CREAS QUE SABES DE MÍ! ¡TÚ NO SABES NADA!¡NADA!. – Chilló el confusor agarrándose la cabeza ante la mención de su madre, dejando escapar algunas lágrimas de sus ojos negros.
– ¿No quieres conocer la verdad? o ¿sólo es qué no quieres admitir la realidad?. – Preguntó con severidad el conductor sin recibir respuesta de su copiloto. – ¿Es qué odias a tu madre, también?. – Pero el moreno sólo lloraba por lo que detuvo el vehículo para abrazar a Sai que tan sólo se dejó hacer. – No deberías culparla, ratoncito. Tu padre fue el causante de todo, ella únicamente fue una víctima más de sus despreciables planes y tú fuiste la consecuencia del sufrimiento que pasó tu madre al lado de tu padre. – Le susurró Suigetsu estrechando al moreno en sus brazos.
– Ella me abandonó… – Farfulló Sai entre sollozos antes de levantar su rostro para mirar a Suigetsu pero para su asombro no fue al hombre de ojos violetas al que vio sino a otra persona que jamás pensó ver en un momento así y que provocó que su llanto se intensificara.
…Una semana más tarde…
…Aeropuerto Helen ~ Ciudad de La Taza ~ Capital del País del Té…
Lo que quedaba del grupo de Akatsuki junto al resto de personas que los acompañaba salieron de Konoha para tomar un avión hasta el País del Té, después de la insistencia de Tsunade en detener a todos los grupos que iban detrás de Danzou y para ello, debían de buscar y encontrar a Sai. Indicando que el confusor abandonaba la capital del País del Fuego y se dirigía a ese lugar. Por ese motivo, se encontraban ahí. En el aeropuerto del País del Té.
La rubia les había informado que debían ir a la única zona de camping de la ciudad de La Taza, situada en el suroeste porque era ahí donde se encontrarían con el moreno.
Sin embargo, no fueron los únicos que llegaron a la ciudad porque tan sólo a unos metros de ellos, entraban al edificio del aeropuerto, Danzou con algunos de los pocos subordinados de confianza que quedaban de la ex organización Raíz.
Ambos grupos salieron del aeropuerto, sin llegar a encontrarse.
…Estación principal de trenes ciudad de La Taza …
Un enorme y moderno tren se detenía para abrir sus puertas por la que descendieron un montón de personas, al igual que subían muchas otras. Entre todas las personas que bajaron en aquella estación estaban el grupo Hebi.
– Bien, Karin. Ahora, dinos dónde lo ves. – Preguntó con impaciencia el moreno de larga y lisa cabellera.
– Lo veo en una especie de reserva, hay muchas tiendas de acampadas y rulots, rodeados de muchos árboles y… hay unas ruinas cerca. – Reveló la pelirroja mirando a su drame y recordando cómo había ordenado el que le dijera dónde se dirigía ese maldito de Danzou para después abandonar Konoha, repentinamente, y coger el tren que los llevaría hasta otro país.
…Aeropuerto Helen ~ Ciudad de La Taza …
Los Hyuuga se encontraban bajando de un enorme avión privada en la ciudad de La Taza.
Una morena de ojos negros descendió de aquel enorme aparato para mirar al hombre y luego, recordar sus palabras antes de subir a ese avión.
+_+_+_Flash Back+_+_+_
…Un días antes…
…Mansión Hyuuga ~ Konoha…
Shizune había llegado a la gran casa perteneciente a los Hyuuga, seguida de Yamato, quien estaba completamente agotado. La morena no se hizo esperar para entrar en la casa donde ya la esperaban y sin más, hizo una reverencia al hombre que se había encargado de destruir su vida y alejarlo de sus hijos. A pesar, que uno de ellos no había sido concebido por él, lo había hecho para lograr que Hizashi consiguiera verla como su mujer, como su esposa pero desafortunadamente para la morena no fue así. Tarde aceptó el hecho de haberse casado con un hombre que no la amaba.
Shizune, al levantar su mirada del suelo, pudo observar tantos rostros conocidos pero fue capaz de respirar con alivio cuando se percató, que no se encontraba Neji entre los presentes, porque sinceramente, ella no sabía cómo afrontar el rostro de su hijo, quien probablemente, la odiaba y no querría escuchar lo sucedido.
– Shizune. – Llamó el líder del clan Hyuuga. – Has hecho bien tu trabajo como espía en CING y has cumplido con éxito la orden dada pero ahora es momento de irnos de aquí para encargarnos de terminar con todos esos perros.
La morena asintió con la cabeza, mirando a un adolescente al lado de una mujer de pelo azul y fieros ojos negros.
Hiashi tosió un poco, volviendo a llamar la atención de todos los Hyuuga y haciendo que la morena diera unos pasos atrás, tropezando con el pecho de Yamato, que observaba la escena sin decir nada.
– Como todos sabréis, hoy emprenderemos el camino para acabar a un ser despreciable que ha arrebatado mucha vidas Hyuuga. – El líder inspiró con profundidad para después soltar el aire poco a poco antes de continuar. – Hoy vengaremos a nuestros muertos. A las personas que han asesinado sin piedad alguna Raíz porque hoy, gracias a Yukimaru. – Hiashi señaló al chico. – Será quien nos guie para deshacernos de ese hombre sin honor que tanto daños nos a causado. – Terminó su discurso para salir por la puerta seguido del resto del clan.
Shizune no pudo evitar la curiosidad de querer conocer donde se encontraban sus hijos y corrió hasta lograr coger el brazo del hombre que jamás la vio con amor y recibiendo una mirada severa de parte del Hyuuga.
– ¿Dónde están?. – Preguntó la morena consciente de que sus hijos también debían ir a esa batalla.
– No tienes que preocuparte tanto. – Habló Hizashi sabiendo a que se refería. – Por orden de Hiashi-sama, Neji deberá cumplir con su compromiso con el plan después de deshonrar tanto el apellido Hyuuga. Por ese motivo, no está cualificado para ser un integrante en esta misión. – Respondió del mayor deshaciendo el agarre de la mujer.
– ¿Y qué pasa con Hanabi?. – Preguntó Shizune a sabiendas que el hombre no la nombró.
– La pequeña bastarda se encuentra en un lugar mejor. Además, todo esto es por culpa de ella. – Contestó antes de alejarse de una sorprendida Shizune, que vio como el hombre abandonaba la habitación para después ella seguir el mismo camino.
+_+_+_End Flash Back+_+_+_
…Calles de La Taza …
En el interior de un autobús se encontraban Tsunade, Kakashi, Moegi, Naruto, Sasuke y el resto de los Akatsukis con la excepción de Konan que se había quedado en Konoha junto a Sakura y su hija.
– ¿Sasuke, te encuentras bien?. – Preguntó Naruto mirando la cabeza morena que estaba apoyada sobre su hombro izquierdo y apretaba un poco el agarre de su mano, donde los dedos estaban entrelazados.
– Estoy un poco nerviosos. – Confesó el Uchiha para después bostezar. – Aburrido y cansado.
– Tranquilo. – El Uzumaki besó aquella cabeza cubierta por hebras de color ébano. – Voy a luchar con todo las fuerzas que tengo para protegeros y poder conocer a nuestro bebé. Puedes dormir mientras estamos en el autobús, te despertaré cuando lleguemos aunque no quiera que estés, no romperé mis palabras.
– Sé que lo harás. – Habló con una sonrisa el moreno para levantar su rostro y mirar aquellos ojos azules que lo habían enamorado locamente. – Y él o ella también lo sabe, Naruto. – Dijo tocando su vientre y sintiendo como otra mano se colocaba sobre la suya para después, besar aquellos labios que le quitaban la noción del tiempo. – Aunque quiera dormir no puedo pero lo intentaré, sé que no me dejarás aquí.
…Aeropuerto Helen ~ ciudad de La Taza …
Iruka y Shisui acababan de llegar a la capital del país del Té, siguiendo las pistas que lo llevaron a tomar ese avión hasta dicho país.
Frente a ellos se encontraba un grupo de policías que habían sido informados de su llegada y sobre el caso en el que estaban trabajando los dos detectives de Konoha.
– ¡Buenos días!. – Saludó el hombre de cabello castaño mientras que su compañero tan sólo hizo un movimiento de cabeza hacia los agentes de esa ciudad. – Yo soy Iruka y el es mi compañero, Shisui.
– Estábamos esperándolos, señores. – Habló un moreno de coleta baja y ojos negros. – Soy el teniente Idate Morino. – Se presentó con una reverencia. – Su superior se ha puesto en contacto con nosotros y hemos sido informado de todo referente al caso. Nuestro comisario nos ha elegido para ayudaros en este caso. – Aclaró Idate. – Por favor, síganme. Fuera tenemos los coches para poder movernos en la ciudad con mayor facilidad.
– Antes de marcharnos, teniente, ¿nos gustaría saber si hay indicios de que el sospechoso este en esta ciudad? y si no es una molestia, ¿podría pedir un permiso para inspeccionar las cámaras de seguridad del aeropuerto, el muelle y el la estación de tren?. – Preguntó Shisui acercándose al teniente.
– No habrá problema. – Respondió Idate sacando su teléfono móvil y marcando el número telefónico para pedir el permiso.
…Calles de La Taza …
Danzou caminaba junto a sus subordinados en busca de Sai. Todos los rastreadores tenían sus sentidos despiertos y olisqueaban el aire buscando el aroma del chico.
– Señor, he encontrado el rastro. – Anunció uno de los rastreadores a lo que el resto comenzó a olisquear por donde estaba el que había hablado para comprobarlo.
– Bien hecho. Ahora, sigámoslo en un vehículo. – Dijo Danzou acercándose a una furgoneta de la cual, sacaron al propietario a la fuerza y condujeron a toda velocidad siguiendo el aroma de Sai.
– Al parecer, la vieja nos dijo la verdad. – Susurró Fuu recordando a la anciana vidente que le obligaron a utilizar su poder para encontrar al chico antes de matarla.
…Aeropuerto Helen ~ La Taza…
Iruka y Shisui miraban atentamente las imágenes en el cuarto de seguridad del aeropuerto, junto al teniente Morino, antes de ir a inspeccionar el resto de lugares por el que probablemente pudo haber ingresado al país el anciano.
– Señores. – Llamó Idate. – Lo tenemos. – Pronunció viendo la imagen de cómo Danzou junto a un grupo de hombre salía del aeropuerto.
Iruka sonrió, al igual que su compañero, mirando el video.
– Teniente. – Llamó Iruka. – Dígame, ¿todos los agentes de la ciudad conocen el aspecto de este hombre?. – Preguntó señalando la imagen congelada por donde el anciano abandonaba el recinto.
– Sí, señor. Todo agente sabe quién es. Incluso, en el control de ingreso al país hay una fotografía de esa persona en la que, específicamente, dice que es peligrosa y que debe ser detenida. – Afirmó Idate.
–Bien, pues es el momento de notificarles que está en el país, deben prestar atención y que no se contengan. Que lo importante es arrestarlo y se nos notifiqué lo antes posible. – Ordenó Shisui viendo como el moreno asentía y nuevamente, volvía a llamar para dar la orden antes de abandonar aquel estrecho cuartito.
…Camping Suroeste de la ciudad de La Taza …
Los Hyuuga habían llegado a aquel lugar, junto a Guren y al adolescente que les había revelado el lugar donde aparecerían Danzou, pero al contrario de lo que ellos pensaran, no fueron los únicos en aparecer en la zona de camping. Allí, también se encontraban los Hebis.
Ambos líderes se miraron desafiantes y sin más, cada uno entró al recinto acondicionado para acampar, en una carrera silenciosa cuyo trofeo era el ex-líder de Raíz.
Ambos grupos comenzaron a inspeccionar el lugar y sin importarle en absoluto nada, sacaban a las personas que estaban acampando.
No les importó que algunas tiendas de acampada se incendiaran al hacer contacto con el fuego de hogueras o barbacoas. Tampoco se contuvieron en golpear a aquellas otras personas que se atrevían a hacerle frente para sacar su arma y provocar que estas huyeran despavoridamente de la zona pero cuando sólo quedaba una auto-caravana por registrar, se volvieron a encontrar un miembro de cada grupo.
– Apártate Hyuuga, si no quieres acabar muerto. – Amenazó Kimimaru.
– Eso debería decir yo, apestoso Hebi. – Escupió las palabras Tokuma dispuesto a abrir la puerta de aquel vehículo pero antes de hacer nada, escucharon el grito de una mujer detrás de ellos, captando toda su atención.
Tsunade había llegado junto al resto, sabiendo que se encontraría con ambos grupo y viendo el caos que habían creado en el lugar.
– ¡PARAD DE UNA VEZ!. – Gritó la oráculo con todo lo que sus pulmones dieron y atrayendo la atención de todos los presente. – ¿¡ Acaso no veis lo que estáis haciendo!?. – Habló mirando como una mujer corría cerca de ella y tenía un bebé en sus brazos, seguida de un hombre, que intuía era su pareja.
– Esto no es asunto tuyo. – Siseó Orochimaru con desprecio.
– No es de tu incumbencia. – Dijo serenamente el líder Hyuuga.
– Me inmiscuyo porque puedo ver lo que ocurrirá aunque ya Raíz haya sido disuelto por el mismo gobierno del Fuego, ¿qué pensáis que ocurrirá ahora?. Habéis irrumpido aquí para poder acabar con Danzou sin importaros nada, solo movidos por la sed de venganza. – Expresó con vos severa la rubia.
– Nada de lo que digas va a conseguir que cambie de idea, mujer. – Dijo Hiashi enfurecido para luego mirar al resto de su clan. – Continuad con el registro. – Ordenó el Hyuuga.
Tsunade vio como Orochimaru sonrió divertido ante la respuesta del líder Hyuuga para después dirigir su mirada a la auto-caravana, en la que entró aquel chico de unos 26 años, Tokuma, y del interior sacaba a Sai vestido con un kimono pero sin ningún cinturón u obi para poder cerrar la prenda maltrecha y a un Suigetsu en bóxer, siendo lo único que lo vestía al morfo.
– Na…ruto. – Pronunció el confusor comenzando a derrama lágrima al ver al rubio enfrente de él desde el polvoriento suelo en el que lo había acabado, al ser empujado por el Hyuuga que irrumpió en el vehículo-casa.
El moreno sintió vergüenza de que el Uzumaki lo viese en esa forma y no pudo evitar el recordar su pasado, cuando el rubio lo había pillado con Gaara siéndole infiel, pero ahora, era diferente porque él estaba siendo una víctima.
Sin embargo, Sai sabía que en ese momento podía dar una imagen equivocada debido a cómo estaba vestido y como se encontraba el hombre que lo había llevado contra su voluntad hasta allí pero todo pensamiento y emoción de Sai fue irrumpida cuando sintió como una patada lo golpeó con fuerza en un costado, la cual lo hizo girar quedando toda su desnudes a la vista, sintiéndose más humillado de lo que ya estaba.
– ¡Fíjese, Hiashi-sama! ¡Aquí se encontraban el chico de la muestra!. – Exclamó Tokuma dándole una patada a Sai, volviendo a ocasionar que el confusor rodase por el suelo adolorido. – Estaba con este sujeto. – Rió para volver a golpear al confusor, quien escupió sangre ante el fuerte golpe propinado.
– ¡MALDITO, NO LO TOQUES!. – Gritó Suigetsu para saltar sobre el Hyuuga escuchando la risa de Kimimaru, quien se encontraba a su espalda pero antes de que el hombre de ojos violetas tocase al Hyuuga, este fue derribado por una patada alta del mismo Tokuma.
– Estúpido. – Murmuró viendo al Hozuki en el suelo recuperando el aliento.
– ¡Vaya, Suigetsu! Jamás pensé que te fueran los hombres, ahora sé porque nunca lograste satisfacer a Karin. Si es que te iban más las pollas. – Murmuró Kimimaru que se había acercado hasta Suigetsu y acuclillado para que el morfo lo pudiese escuchar.
– ¡Que te jodan!. – Pronunció el Hozuki sujetándose el estómago.
Kimimaru frunció el entrecejo antes de sacar su arma y disparar al morfo ante la mirada expectante de todos los presentes.
– ¡Kimimaru!. – Llamó Orochimaru al hombre de ojos verdes. – Deja de causar alboroto. – Ordenó mirando a su hijo fijamente, en una advertencia silenciosa, el cual se encogió de hombros para quitarle importancia a lo sucedido.
– Sólo estaba deshaciéndome de la basura. – Habló Kimimaru como si no hubiera hecho nada mientras se alejaba del cadáver.
Sasuke se había abrazado a Naruto, viendo todo con los ojos muy abiertos y sintió como su cuerpo se tensó, al observar como asesinaban a aquel hombre antes sus propios ojos sin ningún tipo de reparo.
Naruto había abrazado a su novio y pudo percatarse de lo tenso y nervioso que se encontraba.
– Sasuke, no dejaré que te pase nada. – Susurró Naruto en el oído del moreno para que se relajara un poco, a sabiendas de que era casi imposible asegurar en esos momentos el que no saldrían sin un rasguño, porque incluso, el tenía miedo de lo que estaba observando.
…~…
Uzumaki quiso ir a ayudar a Sai, a pesar de lo que le había hecho anteriormente, porque sabía que el chico no merecía eso pero antes de apartar a Sasuke para ayudar a su ex novio vio como aquel sujeto que no conocía y habían sacado a la fuerza del interior de aquel vehículo, se lanzaba contra el Hyuuga que lo alejó con una sola patada para caer sin aire. Luego, el rubio fue espectador de como el Hebi se acercaba al hombre de pelo azul y después de unas cuantas palabras, dispararle dándole fin a la vida de aquel desconocido.
En ese momento, apretó más a su novio contra su cuerpo, se estaba volviendo demasiado peligroso y Sasuke estaba demasiado intranquilo y, probablemente, aterrorizado, algo que no le convenía para su estado. Era por eso, que lo estrechó más a su cuerpo para hacerlo sentir que ante todo lo que pudiese suceder, él lo protegería y haría todo lo posible para que saliera de ahí con vida.
– Naru…to. – Susurró Sasuke apretando el suéter de su novio sintiendo como este lo apretaba más contra su cuerpo sin hacerle daño.
– Lo sé, Sasuke, pero haré todo lo posible para protegerte y salir de esto ilesos. – Respondió escuchando nuevamente la voz de Tsunade que tenía a Moegi a su lado, abrazada a ella, completamente aterrorizada por lo que acababa de presenciar.
– ¿¡QUÉ DEMONIOS HACÉIS!?. – Gritó escandalizada Tsunade abrazando a su nieta que miraba con horror el cadáver de Suigetsu.
– ¡Cállate de una vez Tsunade y desparece de una maldita vez!. – Le gritó el Orochimaru demasiado alterado de lo que había hecho su hijo.
– ¡Vaya!. – La voz interrumpió la discusión que iba a comenzar entre el líder de Hebi y la Senju, captando la atención de todos los presentes. – Vine tan sólo por una persona pero no esperaba encontrarme con una reunión tan peculiar. – Comentó Danzou rodeado de sus subordinados que apuntaban con sus armas a todos los presente mientras él miraba a su hijo con severidad y dureza.
Aclaración de los términos:
* Delegado de la comunidad científica: No se si existe este cargo en la realidad pero en esta historia sí.
* El vestido de Hinata sería de este estilo por si necesitáis una imagen para conocer como es el diseño.
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